Ante los pronósticos de una posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año, la agroindustria de la caña de azúcar continúa fortaleciendo su estrategia de gestión sostenible del recurso hídrico, mediante acciones enfocadas en la conservación de ecosistemas, el uso eficiente del agua, el monitoreo hidrológico y el trabajo conjunto con las comunidades.
La estrategia hace parte del Plan de Acción para la Gestión Sostenible del Agua, una iniciativa sectorial implementada desde 2009, cuyo propósito es reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos y garantizar la disponibilidad del recurso para la producción, el ambiente y el abastecimiento de las poblaciones.
Entre las principales líneas de trabajo se encuentran la protección y recuperación de fuentes hídricas, la gobernanza del agua, el fortalecimiento de la infraestructura de almacenamiento y conducción, el uso eficiente del recurso en los procesos agrícolas e industriales y el monitoreo permanente de las condiciones hidrológicas.
Inversiones para la conservación y el acceso al agua
Durante este año, los ingenios azucareros y sus aliados destinarán cerca de $900 millones para fortalecer proyectos de conservación y restauración de ecosistemas estratégicos, a través del Fondo de Agua por la Vida y la Sostenibilidad.
Estos recursos permitirán desarrollar 13 proyectos en 16 cuencas hidrográficas, incluyendo la mejora de 16 acueductos comunitarios y la instalación de 10 tanques de almacenamiento de agua.
Desde la creación del Fondo en 2009, la inversión acumulada supera los $57.600 millones, destinados a la protección de ecosistemas estratégicos en un área de acción de 850.000 hectáreas, donde se han sembrado más de 1,36 millones de árboles. Estas acciones se desarrollan en articulación con comunidades, autoridades ambientales y entidades territoriales para fortalecer una gestión integral del agua.
Mayor eficiencia en el uso del recurso
En materia de eficiencia hídrica, el sector reporta que el 100 % de los cultivos de caña utiliza algún método de riego eficiente, mientras que el 15 % ya ha incorporado sistemas avanzados de riego de precisión, como aspersión, pivote central y goteo.
Adicionalmente, durante este año se han invertido cerca de $250 millones en la limpieza de más de 100 kilómetros de derivaciones y canales, una medida que permitirá reducir pérdidas de agua y mejorar la eficiencia del sistema durante periodos de déficit hídrico.
Monitoreo permanente para la toma de decisiones
El seguimiento continuo de la disponibilidad del agua es otro de los pilares de la estrategia sectorial. Actualmente, la agroindustria cuenta con una red meteorológica automatizada de 37 estaciones, además de una red de monitoreo hidrológico desarrollada por Cenicaña, conformada por 198 pluviómetros en la zona alta, más de 1.200 pluviómetros en la zona plana y 17 estaciones de medición de caudales.
Esta infraestructura, complementada con el monitoreo realizado por las autoridades ambientales regionales, permite conocer en tiempo real el comportamiento de las cuencas, anticipar escenarios de escasez y apoyar la toma de decisiones para la gestión eficiente del recurso hídrico.
Gestión sostenible frente a la variabilidad climática
Las acciones implementadas reflejan el compromiso del sector agroindustrial de la caña de azúcar con la adaptación al cambio y la variabilidad climática, priorizando el uso responsable del agua, la conservación de los ecosistemas y la seguridad hídrica de las comunidades.
Con una estrategia que integra inversión, innovación, monitoreo y trabajo colaborativo, la agroindustria busca fortalecer su capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos como El Niño y contribuir a la sostenibilidad del recurso hídrico en el valle geográfico del río Cauca.






