La Asocaña expresó su preocupación por el comportamiento reciente del comercio exterior de azúcar, tras evidenciar un incremento del 385% en las importaciones provenientes de Bolivia. Según el gremio, esta dinámica está generando presiones sobre la producción nacional y el equilibrio del mercado.
De acuerdo con Claudia Calero, el contexto actual plantea retos importantes para el sector agroindustrial de la caña de azúcar en Colombia, especialmente por las condiciones de competencia en el entorno regional. En este sentido, hizo un llamado al Gobierno nacional para establecer lineamientos claros que regulen la producción y comercialización del azúcar, con el fin de proteger la industria local.
La dirigente gremial señaló que este escenario tiene implicaciones directas sobre el empleo y la sostenibilidad del sector, que genera cerca de 286.000 puestos de trabajo, principalmente en el Valle del Cauca. Además, advirtió que el incremento de las importaciones impacta la estabilidad de los productores nacionales, en un entorno donde no existen condiciones de reciprocidad comercial.
A este panorama se suman otros factores que complejizan la coyuntura, como la aplicación de aranceles en Ecuador y el aumento en las importaciones de etanol desde Estados Unidos. Estos elementos, en conjunto, refuerzan la necesidad de revisar las condiciones actuales del comercio en la región.
En ese contexto, Asocaña reiteró la importancia de avanzar en acuerdos dentro de la Comunidad Andina que garanticen reglas de juego equilibradas, así como en una política de biocombustibles que priorice el consumo de etanol producido en el país.





