El arancel del 30 % de Ecuador a productos colombianos ha encendido las alertas en Cali y el Valle del Cauca, donde empresarios, gremios y autoridades advierten posibles impactos en el comercio bilateral, el empleo y la competitividad de sectores estratégicos como la agroindustria.
El anuncio fue realizado por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien argumentó que la decisión responde a la falta de reciprocidad de Colombia frente a problemáticas de seguridad como el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera. No obstante, desde el sector productivo colombiano se insiste en que el impacto de la medida trasciende el ámbito político y pone en riesgo actividades económicas consolidadas en el suroccidente del país.
Valle del Cauca y su relación comercial con Ecuador
La inquietud es especialmente relevante para el Valle del Cauca, considerando la importancia del mercado ecuatoriano para su economía. Según datos del Centro de Inteligencia Económica y Competitividad (CIEC), las exportaciones de empresas valle caucanas hacia Ecuador superaron los USD 150 millones en 2024.
Entre los principales productos exportados se encuentran bienes de consumo y agroindustriales como medicamentos, jabones, dentífricos, azúcar, aceites, margarinas y almidón de maíz, lo que evidencia la alta interdependencia comercial entre ambos territorios.
Para Mábel Lara, secretaria de Desarrollo Económico de Cali, el aumento arancelario podría tener efectos estructurales sobre el empleo y la dinámica empresarial de la ciudad. La funcionaria señaló que Cali ha logrado avances significativos en reducción del desempleo y fortalecimiento exportador, por lo que hizo un llamado a la búsqueda de soluciones concertadas que eviten afectar estos logros.
Desde la administración local se anunció que continuará la articulación con gremios y empresarios para mitigar los posibles impactos y proteger el tejido productivo regional.
Valle del Cauca pide diálogo y soluciones diplomáticas
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó su preocupación por las implicaciones económicas de la medida, recordando que Ecuador es el segundo socio comercial del departamento.
La mandataria hizo un llamado al Gobierno Nacional para activar mecanismos diplomáticos que permitan preservar el comercio bilateral y proteger el empleo de miles de familias vallecaucanas. Asimismo, enfatizó que los temas de seguridad no deberían resolverse mediante decisiones que afecten la economía legal y el trabajo formal.
Sector azucarero, uno de los más sensibles
Entre las actividades con mayor nivel de exposición se encuentra la agroindustria de la caña de azúcar. La presidenta de Asocaña, Claudia Calero, advirtió que los ingenios del suroccidente colombiano mantienen un flujo comercial constante con Ecuador, con exportaciones promedio cercanas a las 56.000 toneladas de azúcar anuales.
El nuevo arancel, explicó el gremio, reduce la competitividad del azúcar colombiano en ese mercado y podría traducirse en una disminución de las exportaciones, afectando tanto a los ingenios como a los productores de caña y a las economías locales vinculadas a esta cadena productiva.
Un contexto de tensión bilateral
La imposición del arancel se produce en un escenario de tensiones recientes entre Colombia y Ecuador, que incluyen la suspensión temporal de exportaciones de energía eléctrica por parte de Colombia, adoptada como medida preventiva frente a escenarios climáticos adversos.
Desde Ecuador, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, señaló que su país evalúa acciones de reciprocidad para proteger sus intereses estratégicos, incluyendo posibles ajustes relacionados con el transporte de crudo colombiano por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP).
Mientras tanto, gremios y autoridades regionales coinciden en la necesidad de fortalecer los canales diplomáticos para evitar una escalada mayor y preservar una relación comercial que históricamente ha sido clave para el desarrollo económico de ambos países.





