Artículos

Manejo agronómico de la caña de azúcar para afrontar el fenómeno de La Niña

Ricardo Cruz V. (Ingeniero Agrícola, M.Sc., Ingeniero de Suelos y Aguas <jrcruz@cenicana.org>) , Luis Arnoby Rodríguez (Ingeniero Mecánico, Ph.D., Asesor en Mecanización Agrícola <larodriguez@cenicana.org>), Fernando Muñoz A. (Ingeniero Agrónomo, Ph.D., Edafólogo <fmunoz@cenicana.org>. Ingeniero Agrícola M.Sc.) , César Andrés Arévalo (Ingeniero de Mecanización. Todos de Cenicaña.)

Introducción

El fenómeno climático de La Niña ocurrido en 2010 y 2011 causó en la zona cañera de Colombia inundaciones en un área total de 37,988 ha, de las cuales 1477 sembradas con caña presentaron pérdida total.

La probabilidad de que ocurra un fenómeno de La Niña a partir del cuarto trimestre de 2016 es alta, lo cual indica que el sector azucarero debe tomar las acciones respectivas con la debida anticipación en conjunto con la autoridad ambiental, a fin de evitar que ocurran inundaciones y excesos de humedad en los campos de cultivo.

Las investigaciones realizadas por Cenicaña muestran que la producción de caña se puede reducir hasta en 35 t/ha cuando el nivel freático en el suelo se mantiene a una profundidad menor de 70 cm (CENICAÑA, 1991). Si la humedad excesiva ocurre durante las etapas de adecuación y preparación de suelos y siembra del cultivo estas labores sufren retrasos, los suelos se compactan, la germinación se reduce y aumentan los costos por concepto de resiembra.

El principal factor limitante para el establecimiento y el levantamiento del cultivo en condiciones de alta humedad es de tipo físico y se debe minimizar con nivelación e infraestructura de drenaje que permitan la evacuación eficaz del exceso de agua.

Para asegurar la eficiencia de las labores mecanizadas es necesario que éstas se realicen en el momento oportuno y cuando el suelo presente el contenido de humedad adecuado. Una vez se lograr reducir el exceso de humedad en el suelo, se deben seleccionar los fertilizantes y las dosis apropiadas para cada situación en particular.

En este documento se presenten algunas recomendaciones generales para el manejo del drenaje, la mecanización agrícola, la aplicación de fertilizantes y la maduración de la caña en condiciones de alta humedad, características del fenómeno La Niña.

Manejo del drenaje

Manejo del drenaje antes del período lluvioso:

• Limpiar las acequias, los colectores y las tuberías de drenaje,
• Verificar la descarga libre de las acequias y tuberías de drenaje a los colectores,
• Conservar los jarillones o diques asegurando el sellamiento de las grietas, la limpieza de malas hierbas y el control de hormigueros y termitas,
• Tener a disposición y en buen estado de funcionamiento motobombas para la evacuación de agua en las zonas planas aledañas a los ríos,
• Realizar la siembra en el lomo y hacer el aporque,
• En suelos arcillosos se recomienda el trazado de drenes topo como complemento del sistema de drenaje (Cruz, J.R. et al).
• En los puntos de descarga de los colectores principales a los ríos, especialmente al río Cauca, se deben adelantar las obras de protección de los taludes y la construcción de compuertas de chapaleta.

Acciones de drenaje durante el período lluvioso

• La remoción de los tapones al final de los surcos para facilitar la salida de agua,
• Si se presenta inundación por lluvias locales excesivas, se deben realizar las labores de desagüe en el menor tiempo posible, y
• Si la inundación ocurre por el rompimiento de un jarillón, primero se debe taponar el boquete, luego desaguar por gravedad hasta donde sea posible y finalmente complementar el drenaje del lote con equipo de bombeo.

Preparación de suelos

El contenido de humedad es importante ya que determina la respuesta del suelo a la ejecución de las labores agrícolas mecanizadas, especialmente cuando éstas son de carácter intensivo, como ocurre en la preparación de tierras para la renovación de plantaciones de caña de azúcar.

Los suelos con altos contenidos de humedad pierden su consistencia y se comportan como fluidos sin capacidad de respuesta a los esfuerzos. En época lluviosa también se afecta la tracción desarrollada por las máquinas y se incrementa el patinaje, lo que causa aumento en la compactación de la capa superficial y en el consumo de combustible.

Acciones preventivas para labores mecanizadas

1. Contar con tractores e implementos de alto despeje para realizar labores mecanizadas de manera tardía en cultivos con más de 2 meses de edad o durante intervalos de tiempo en los que disminuya la humedad en el suelo.

2. Realizar la cosecha anticipada de cultivos con edades cercanas a las normales de cosecha, para evitar el riesgo de entrar al campo durante la condición de alta humedad o la imposibilidad absoluta de cosechar debido a anegamiento.
3. Realizar cosecha en verde con el fin de que los residuos de cosecha tengan un efecto amortiguador de la compactación del suelo por el tráfico de maquinaria.
4. Realizar surcado de precisión con líneas georreferenciadas con el objetivo de usar sistemas de piloto automático en los equipos de cosecha.
5. Equipar anticipadamente las cosechadoras y tractores para recolección de caña con dispositivos de piloto automático que permitan implementar tráfico controlado.
6. Hacer uso de vagones de autovolteo de mínimo peso con llantas de alta flotación. No utilizar en el campo vagones tipo HD12000 o HD20000 ya que estos generan compactación excesiva, pisoteo directo sobre las cepas y daños a la infraestructura de campo.
7. La potencia recomendada para operar vagones de autovolteo es de 160 a 175 HP. Se debe evitar el sobredimensionamiento en la selección de tractores para la operación de este tipo de remolques, con el fin de que los equipos para transporte al interior de las suertes sean los más livianos posibles.
8.Contar con zanjadores excéntricos para la conformación de acequias recibidoras que faciliten la descarga libre de los surcos.
9. En suertes que se puedan renovar antes de los periodos de alta humedad (junio a septiembre) se recomienda realizar nivelación de precisión para garantizar el drenaje efectivo del agua de exceso.
10. Efectuar labor de subsolado tanto en preparación como en levantamiento de socas en suelos de textura fina, con el fin de romper capas compactadas.

Acciones correctivas durante el fenómeno de La Niña

1. En condiciones de exceso de humedad y anegamiento del suelo se deben evitar, en lo posible, las labores mecanizadas y la entrada y
tránsito de equipos de cosecha en el cultivo, éstas deben ser aplazadas hasta que el suelo pierda humedad suficiente. La operación de tractores y cosechadoras en suelo húmedo genera patinaje y sobrecargas en las estructuras, por tanto, aumento en el consumo de combustible y mayor frecuencia en reparaciones.
2. Si es posible hacer la cosecha, se deben utilizar equipos que permitan implementar tráfico controlado únicamente sobre el centro de los entresurcos, teniendo en cuenta las recomendaciones siguientes: (1) Utilizar trochas en tractores y vagones que permitan transitar únicamente sobre los entresurcos y no sobre las cepas. (2) En tractores para transporte de caña utilizar exclusivamente llantas radiales ya que estas permiten operar con menores presiones de inflado en comparación con llantas diagonales. (3) Una alternativa que contribuye a mejorar la flotabilidad de los vagones de cosecha es evitar cargar a la capacidad máxima, de esta manera se reduce el peso por eje y se da la oportunidad de realizar la cosecha.

Manejo de la fertilización

En épocas de exceso de humedad en el suelo, la dosis de fertilizantes a aplicar debe ser menor que la dosis aplicada en épocas con humedad adecuada (capacidad de campo).

En estas últimas condiciones, la urea aplicada al suelo es hidrolizada a amonio en pocos días y éste posteriormente es transformado a nitrito y nitrato por las bacterias nitrificantes; no obstante, en suelos con exceso de humedad la fertilización con urea puede favorecer la acumulación de nitrógeno (N) en el suelo en forma de amonio, como resultado de la reducción de la actividad

de las bacterias nitrificantes por la falta de aireación en el suelo. Niveles altos de N en el suelo en forma amoniacal pueden retardar el crecimiento, restringir la absorción de potasio (K+) y producir síntomas de deficiencia de este elemento. Los niveles altos de N en forma nítrica son tolerados mejor por las plantas, que los almacenan en sus tejidos sin causar problemas de toxicidad.

Recomendaciones de fertilización

• La urea no es una fuente de nitrógeno adecuada cuando existen condiciones de saturación de humedad permanentes en el suelo. El nitrato
de amonio y la solución UAN (Urea – Nitrato de amonio) son fuentes más adecuadas en condiciones de alta humedad, aunque se deben aplicar en dosis menores que las utilizadas en condiciones de humedad normal. En estos casos, aplicar 20% menos de unidades de N podría ser una regla general, considerando las condiciones de cada sitio específico.
• Los fertilizantes que contienen nitrógeno en forma nítrica (nitrato de amonio y solución UAN) son una alternativa a la fertilización con urea, siempre y cuando no exista el riesgo de lavado por lixiviación o escorrentía de la fracción nítrica. El nitrato es muy móvil en el suelo y por tanto el riesgo de pérdida se incrementa en condiciones de alta humedad.
• Los fertilizantes se deben aplicar cerca de la base de las plantas para incrementar la eficiencia de absorción.
• En suelos de baja infiltración y susceptibles a mantener excesos de humedad, se recomienda la aplicación de al menos 10 t/ha de compost en el fondo del surco durante el establecimiento de la plantilla (Cenicaña, 2014).

Referencias

Cenicaña. 1992. Efecto del nivel freático en la producción. En: Informe Anual 1991. Cenicaña. Cali. p. 32-33.
Cenicaña. 2014. Efecto de la aplicación de compost sobre la productividad de la caña de azúcar. Informe final del proyecto.
Cruz, J.R., Villegas, A., Muñoz, A.F. y Alarcón, S.L.
Tolerancia de la caña a las inundaciones y drenaje regional y predial en el valle del río cauca. Memorias V
Congreso Colombiano de la Asociación de Técnicos de la Caña de Azúcar-Tecnicaña. Cali, Colombia. 10 p.

Afíliate a nuestro boletín